Todo el mundo habla sobre lo especial que es la maternidad, el vínculo único que se tiene con un hijo, sobre cómo es un viaje mágico satisfactorio y gratificante, y estoy de acuerdo. Me encanta ser madre, es el mejor trabajo del mundo. Soy madre de 2 niños y los adoro, pero la maternidad no es siempre arco iris y mariposas.

La maternidad es no acordarte de lo que es dormir toda la noche, limpiar más caca de la que pensabas que verías en tu vida. La maternidad es dejar de tener privacidad, nunca hacer pis o ducharte en paz. La maternidad es limpiar mocos y caras sucias con tu camiseta. Aprender a hacerlo todo con una mano mientras sostienes a un bebé en la otra, despertar con un pequeño pie o culo en tu cara. Amamantar donde sea y cuando sea. Ponerse pantalones de chándal y no peinarse, no hacer nunca la compra sola. Es tener el coche siempre sucio y no poder ponerse nunca enferma porque es un trabajo ininterrumpido y sin paga. Y mucho más. Pero al final, no lo cambiaría por nada. Ser madre significa estar total y completamente abrumada de amor, alegría, responsabilidad y abnegación.

Con la ayuda de otras amigas madres, he creado este pequeño proyecto para el Día de la Madre, para recordar a todos el verdadero aspecto de la maternidad.

Más información en: picturesbygg.com | Facebook | Instagram