Solo hay una cosa que les guste más a los felinos que estar tumbados y no hacer nada, y es colarse en espacios pequeños. Nada les es más placentero que meterse en una caja de zapatos, de pizza o de lo que sea, cuando sus humanos creen que no caben... les encanta demostrar que tienen razón.


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Aunque nos pueda parecer un comportamiento extravagante (porque meterse en un sitio tan incómodo lo es), los científicos tienen ciertas explicaciones para este rasgo gatuno:

Primero, los gatos son depredadores, y las cajas son buenos sitios para esconderse y acechar. Por eso se sienten cómodos y seguros en semejantes espacios cerrados, algunos estudios sugieren que hasta reduce su estrés.

Otra razón por la que les gustan los espacios pequeños es porque les ayuda a conservar el calor corporal. La temperatura neutral para un gato doméstico es entre 30º y 36º Celsius, bastante más alta que la nuestra, por lo que meterse en una cajita suena a estrategia para conservar calor.

En cualquier caso, da igual la razón, hay que admitir que son tan divertidos como adorables metidos en donde sea.