En Nochebuena, un perrito tragón llamado Bubba se coló en la cocina y se comió en secreto todo el pavo que había preparado. Su dueño, David Barrett de Prestwick, descubrió lo que había pasado cuando vio al perrito caerse al suelo. Bubba es un cruce de Chihuahua y Lhasa Apso, bastante pequeño, así que no podía ni moverse.


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El perro solo dejó un trocito del pavo, que ni de lejos servía para alimentar a la familia Barrett. El dueño del perro decidió compartir la divertida historia en Twitter: “No me puedo creer que mi perro se haya zampado entero el pavo de la comida de mañana”. Luego añadió una foto con este mensaje: “Ahí está el culpable, no puede ni moverse.”

Por suerte, la cena se salvó porque los familiares trajeron otro pavo. Y Bubba… su dueño lo ha puesto a dieta de Año Nuevo.

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Cuando se dio cuenta de que su perro se había comido el pavo de Navidad, David Barrett publicó: “Ahí está el culpable, no puede ni moverse”

El perro tragón solo dejó un trocito del pavo, que ni de lejos servía para alimentar a la familia Barrett

Y sobre Bubba… su dueño lo ha puesto a dieta de Año Nuevo