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Las bebidas adulteradas son extremadamente peligrosas. Las mujeres que han sido víctimas con frecuencia comparten experiencias similarmente horribles: pidieron una bebida en un bar, se desmayaron y se despertaron enfermas y aletargadas, o peor.

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Por fortuna, algunos establecimientos comprenden las implicaciones que algo así tendría en la vida de una persona y toman medidas extra para prevenirlo.

Hace algunos días, el usuario de Reddit xXSlimi_Gacha009 publicó una pregunta en la plataforma, la cual decía: “Camareros de Reddit, ¿qué fue lo más loco/extraño que escucharon mientras preparaban la bebida de alguien?”. El mensaje se hizo viral al instante y recibió muchas respuestas interesantes. Pero una de ellas en particular resaltó entre todas las demás.

Aunque no estaba trabajando detrás de la barra, Pinkyfitts compartió una historia del momento en el que quedó impresionado por la forma en que el personal se encargó de un hombre que echó algo en la bebida de una mujer.

Image credits: cottonbro (no es la foto real)

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Esta fue la única vez que Pinkyfitts estuvo en un bar o restaurante donde alguien informó de una bebida alterada (que él supiera). “El lugar es una taberna muy vieja de Nueva Orleans, un bar de música”, contó el usuario de Reddit a Bored Panda. “Es ruidoso y caluroso. Entras con un boleto, y tiene bandas bastante buenas. Es muy conocido, se llama Tiptina’s. Comencé a ir allí a finales de la década de 1980, así que ya tenía una noción del lugar. Como típico bar de música que no es el Barrio Francés, es más local que turístico. No es elegante, pero tiene buena música y suele estar lleno”.

Esta noche en particular ocurrió en 2007 o 2008, no mucho tiempo después del huracán Katrina. Si esas acciones eran rutinarias para ellos o no, Pinkyfitts no lo sabe, dado que solo ocurrió una vez mientras él estaba allí.

“La posibilidad de tirar bebidas y reemplazarlas gratuitamente aplicaba solo para las mujeres”, dijo Pinkyfitts. “No hubo discusión sobre ello, pero parecía que se asumió que ellas eran las que estaban en riesgo. No recuerdo ninguna queja, pero yo solo era un chico en el bar, no trabajaba allí”.

“Los sedantes o las drogas para violación parecen ser un tema constante en los noticieros. Mi idea, sin tener ningún otro punto de referencia, fue que esto ocurrió como en cualquier otro negocio de bebidas o comidas que se entera que su producto está contaminado. Lo retiran y lo suplantan. Uno escucha sobre retiradas masivas de carne o productos agrícolas y todo eso. Esto parecía similar”.

Pinkyfitts no rememora quejas, pero sí algunos vítores y unos pocos aplausos cuando el gerente hizo el anuncio.

“El bar no se vació de personas, pero se cobraba la entrada y era claro que la banda volvería a comenzar, así que ello puede haber jugado un rol importante”.

“No podría decir cuál de las bebidas era la involucrada, o cuál era el hombre sospechoso ya que no vi a quién apuntaba el testigo”, explicó Pinkyfitts. “No sé si se llamó a la policía o hubo alguna confrontación entre las personas implicadas, pero eso podría haber ocurrido fácilmente en la acera”.

Luego de una pausa, la banda volvió a tocar, y eso fue todo.

Lo bueno es que hay muchas personas de la industria a las que les importa esta cuestión. En el 2016, la iniciativa del bar Lüft de Kate Gerwin, en Bismarck, Dakota del Norte, es un excelente ejemplo de ello. “Bismarck tiene un grave problema de bebidas drogadas”, contó Gerwin a Liquor.com. Resulta que esta comunidad ha estado lidiando con numerosos casos de abusos sexuales facilitados por drogas.

En un intento por ponerle fin a ello, el equipo de Gerwin decidió colocar un cartel inspirado en “Friends” en el baño, que pide a los clientes que pregunten en la barra por Rachel si se sienten incómodos o si se encuentran en peligro. La idea se inspiró en Camareros contra el abuso sexual (Bartenders Against Sexual Assault), una organización comunitaria formada para ayudar a proteger a la industria y sus clientes de las violaciones en citas y otros crímenes relacionados, por medio de información y educación.

Pero incluso los actos individuales pequeños pueden hacer una gran diferencia. Por ejemplo, si un barman conoce los síntomas de las drogas para violación en citas (sentirse ebrio a pesar de haber tomado poco o nada de alcohol, estar confundido o desorientado, no ser capaz de recordar cosas simples, etcétera), se puede hacer algo al respecto.

“Inventa una excusa para sacarle la bebida a la persona (‘Ups, parece que hay una mosca en tu bebida, déjame prepararte otra’) y mantenla aparte en caso de que luego necesite ser testeada”, dijo Jenn Tosatto, gerente del bar Mission Taco Joint en Kansas City, Misuri. “De esa forma, [tendrás] más tiempo para investigar, y si en verdad no pasó nada, no hay ningún daño hecho. Pero si realmente tenía algo, la bebida ya no estaba en sus manos”.

La víctima no tiene la culpa de una violación en una cita, pero muchas de ellas se sienten culpables o avergonzadas. Este sentimiento puede impedir que busquen atención médica o apoyo, por lo que es muy, muy importante estar allí para esas personas.

Así es como reaccionó la gente a la historia

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