Los países europeos vuelven lentamente a la vida. Uno de ellos es Alemania, donde las restricciones de la cuarentena comienzan a relajarse. Esto no es sorprendente, ya que la pandemia se les ha dado bastante bien. Hasta el 14 de mayo, han tenido 174.948 casos, 7928 muertes y 150300 personas recuperadas. La canciller Angela Merkel dijo que se había alcanzado la meta de ralentizar el virus, y que la 1ª fase de la pandemia había terminado, pero pedía a todo el mundo extremar las precauciones para no causar una 2ª oleada.

En las mismas fechas, el gobierno federal anunció el levantamiento de más restricciones, lo que dio la oportunidad a restaurantes de volver a trabajar con ciertas medidas. Una cafetería en Schwerin llamada “Café Rothe Schwerin” volvió a abrir sus puertas, sirviendo a los clientes en su terraza, asegurándose de separar las mesas metro y medio para que haya distancia entre los clientes, que es lo que debería hacer cada restaurante.

Sin embargo, la dueña de la cafetería, Jacqueline Rothe, fue más allá y tuvo una ingeniosa idea para asegurarse de que los clientes están a distancia: ¡churros de piscina! Sí, lo has leido bien. Están usando churros de piscina enganchados a gorros para ayudar a los clientes con el distanciamiento social. Rothe cuenta que este es un evento único, solo para la reapertura de la cafetería, y que los clientes no tienen que llevarlos regularmente.

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El Café Rothe Schwerin compartió estas divertidas fotos el 9 de mayo

La cafetería también es pastelería, y ofrece a los clientes deliciosas tartas y dulces

Así reaccionó en internet la gente ante los gorros con los churros de piscina