El año pasado conocí un animal que pensaba que solo existía en mi fantasía: un cebrallo, híbrido de un macho cebra y una yegua. Zuri, la cebrallo hembra que veis en las fotos, solo tenía 1,5 años y aunque llevo más de 6 años fotografiando caballos, es distinta de cualquiera que haya conocido hasta ahora.

Su instinto salvaje está muy desarrollado, y tuve que replantearme muchas técnicas para llamar su atención durante la sesión de fotos. Aunque un caballo es un animal que huye, el cebrallo está listo para pelear. El caballo es curioso, el cebrallo no quiere que lo molesten, por lo que interactuar con él fue todo un desafío. En Africa, se crían cebrallos para transportar personas y bienes a través de zonas difíciles. Son fuertes, comen ligero y resisten bien las enfermedades: Combinan los mejores rasgos de la cebra y el caballo.

Fuera de Africa solo he conocido a este, ya que los híbridos son muy raros y los crean por razones visuales. Zuri es una hermbra muy dulce, con un toque salvaje en sus ojos, y quería crear fotos que expresaran el milagro exótico y orgulloso que es.

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El orgulloso cruce de cebra y caballo

En la jungla europea…

¿Véis sus marcas? Es preciosa

Es una yegua muy dulce, como se puede ver en su mirada

El proceso