El sentido común parece ser un lujo cada vez más raro. Seguramente piensas que alguien en una posición de responsabilidad por ser padre de su hijo y por ser dueño de su perro debería tener suficiente conocimiento para poder hacerse cargo de los dos, ¿no? Por suerte, internet siempre está allí para salvarle y para proporcionar consejos básicos a esta persona que lo necesita tanto. (La imagen de portada de Facebook: shutterstock / 249 Anurak)

Fuente: maiabee (No es una foto actual)

Los perros son unas criaturas maravillosas. Entusiastas, leales y llenos de amor incondicional, realmente son el mejor amigo del hombre. El cachorro de Quora tiene que aguantar puñetazos de su desagradable hijo y en vez de devolvérselo como harían muchos, le gruñe para mostrar que lo que hace no le gusta.

Muchos estarían agradecidos por la paciencia que demuestra este gesto del perro y enseñarían al pequeñajo y abusón que hay que respetar a los animales. Sin embargo, esta persona no pudo entender un concepto tan básico y tenía que recibir una lección de Marnie Bell, una dueña de perro de Australia, que se metió en la discusión con una respuesta muy directa, tan típica para los australianos.

Marnie, que fue cuidadora temporal en un grupo de rescate de perros, sí que sabe algunas cosas sobre el comportamiento canino. Si estás planeando introducir un nuevo humano en la familia dominada por un perrito, hay ciertas cosas que puedes hacer para que este cambio sea feliz para la gente y también para los perros. “Puedes traer ropa del bebé del hospital antes de traer el niño a casa para que el perro pueda acostumbrarse al olor del nuevo miembro de la familia,” sugirió a Bored Panda. “Asegúrate que no habrán cambios repentinos en la rutina del perro después de que el bebé venga a casa. Todos los cambios deberían (en el caso ideal) introducirse gradualmente durante los meses antes del nacimiento para que el perro no asocie el cambio repentino de su vida con la llegada del bebé.”

“También, recuerda prestar atención a tu hijo peludo después de traer tu hijo humano a casa. Ellos no entienden por qué, de repente, ya no son el centro de tu mundo. Asegúrate establecer límites estrictos para el perro y para el niño, y refuerza la educación de manera constante y cariñosa. Enseña a tu hijo a respetar tu mascota y tu mascota respetará a tu niño.” ¡El simple sentido común, en realidad!

Lo que otras personas tenían que decir respecto a la pregunta ligeramente extraña