Hay muchísimos templos musulmanes absolutamente preciosos, pero esta vez lo que nos llama la atención es este espléndido Corán. La pintora azerí Tünzale Memmedzade ha pasado 3 años reescribiendo  a mano meticulosamente el libro sagrado y el resultado es cautivador incluso si eres ateo.

Memmedzade comenzó su proyecto tras investigar y descubrir que el Corán ha sido transcrito en distintos materiales, pero nunca sobre seda. Cogió como fuente la versión oficial sacada por Diyanet, la presidencia turca de asuntos religiosos, y se puso manos a la obra. Utilizó algo más de 3 pintas de oro y plata líquidos, así como 50 metros de seda fina en láminas de 29 x 33 cms.

La artista considera que este proyecto es su obra maestra y que no viola ninguna ley religiosa, ya que en el propio Corán hay referencias a la seda.

(via: mmm)