A veces la vida te envía regalos disfrazados. Cuando Steve Jenkins y Derek Walter trajeron a su casa en Canadá a la cerdita que adoptaron y llamaron Esther, lo hicieron pensando que era un cerdo pigmeo. Dos años y más de 300 kilos después, este “pequeño cochinillo” se ha convertido en un cerdo enorme de los que se venden en el mercado de ganado, pero todo el amor y la amistad que esta pareja ha recibido de Esther, ha cambiado sus vidas para mejor.

Cuando se dieron cuenta de lo inteligente y amigable que era Esther (los cerdos son tan listos como los perros, y están considerados por muchos incluso más limpios), no pudieron soportar la idea de que estaban comiéndose a otros cerdos igual de simpáticos e inteligentes y se volvieron veganos. De hecho, les afectó tanto compartir su vida con Esther, que han decidido dedicarse a construir un refugio para animales.

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Cuando Steve y Derek adoptaron a Esther, ella sólo pesaba 1 kilo y medio

Dos años después, esta cerdita pesa… ¡más de 300!

Pero la pareja decidió quedársela igualmente…

¡…y fue la mejor decisión que hayan tomado nunca!

Esther se lleva muy bien con sus compañeros de piso

Aquí salen jugando juntos

Cuando vieron lo amigable e inteligente que podía ser un cerdo, Steve y Derek dejaron de comer carne

Se volvieron veganos y decidieron dedicar su vida a abrir un santuario para animales

¡Han conseguido 440.225 dólares en Indiegogo para empezar!

Su historia es ciertamente hermosa e inspiradora…

…pero afirman que no todo el mundo podría criar un cerdo

¡Puede ser algo realmente agotador!

Esther requiere MUCHÍSIMA comida y atención

Y así esta pequeña cerdita se convirtió en un miembro más de la familia

A sus dos papás, Esther les llegó al corazón. ¡Esperamos que a tí también!