ADVERTISEMENT

Me llamo Anna Larson y soy la dueña de Anna Christine Photography en Olympia, Washington. Sin saberlo, comencé esta serie de fotografías de mis hijas hace dos años, mientras estaban jugando. Semenesh fue adoptada desde Etiopía hace cinco años, y Haven es mi hija biológica.

ADVERTISEMENT

Su cercana conexión se evidenciaba en las imágenes, y vi una similitud que había florecido desde su amistad. Cada una de ellas es un individuo con su propia personalidad, pero aún así las encuentro muy parecidas debido a su cercanía. Dos almas nacidas en distintas partes del mundo que fueron unidas gracias a la adopción y ahora son inseparables. Tengo planeado seguir fotografiándolas tal como son, y dejar que la serie crezca orgánicamente con ellas. No es la piel lo que nos hace distintos, o lo que causa que nos separemos… no, es la falta de unidad. Cuando crecemos junto a otros, nuestras similitudes crecen también.

Siendo madre de tres hijos, me encanta documentar la vida y las conexiones humanas de cada día. Hago fotos de mis hijos diariamente, pero también me encanta contar las historias de otras personas. Lo que me apasiona de este arte es fotografiar historias de nacimientos y familias. Cada momento es la vida, y tener imágenes que nos recuerdan esos detalles de nuestras historias es un regalo precioso.

Más información en: anna-christine.com | Facebook | Instagram

Haven es mi hija biológica (a la derecha)

Semenesh fue adoptada desde Etiopía hace 5 años (a la izquierda)

Dos almas nacidas en distintas partes del mundo que fueron unidas gracias a la adopción

Ahora son inseparables

Cada una de ellas es un individuo con su propia personalidad, pero aún así las encuentro muy parecidas debido a su cercanía

No es la piel lo que nos hace distintos, o lo que causa que nos separemos

No, es la falta de unidad

Cuando crecemos junto a otros, nuestras similitudes crecen también

Me han abierto los ojos al potencial que tenemos para amar y aceptar a los demás como hermanos y hermanas, igual que hacen ellas.