El autismo es un trastorno neurológico bastante incomprendido, que afecta la capacidad de un individuo a la hora de interactuar socialmente. La pequeña Iris Grace es autista, tiene 5 años y vive en Reino Unido, pero es un excelente ejemplo de algunos de los sorpresivos dones que este trastorno puede ocasionar a veces: una capacidad de concentración excepcional y atención al detalle. Esto le ayuda a crear cuadros increíbles y preciosos, que muchos de sus fans (y compradores) han comparado con las obras de Monet.

La pequeña Iris está aprendiendo despacito a hablar, aunque la mayoría de los niños “normales” ya sabrían decir al menos unas pocas palabras a los 2 años. Junto a terapia de expresión oral, sus padres también fueron dándole poco a poco a conocer la pintura, y entonces fue cuando descubrieron su maravilloso talento.

Su madre, Arabella Carter-Johnson, lo explica así en su sitio web: “Hemos estado animando a Iris a pintar para ayudarla con su terapia de expresión oral y atención colectiva. Entonces nos dimos cuenta del gran talento que tiene y su capacidad de concentrarse totalmente durante unas 2 horas cada vez que se pone a pintar. Su autismo ha creado un estilo que nunca había visto en un niño de su edad, tiene una gran comprensión de los colores y de cómo interactúan los unos con los otros.

Más información en: irisgracepainting | Facebook | WordPress (via: aplus)

La primera vez que me di cuenta de lo efectivo que era el arte con Iris, fue cuando intentaba ayudarla con atención colectiva: yo dibujaba monigotes de palo e inventaba historias y entonces ella se reía y guiaba mi mano para hacer más. Solía pegar grandes hojas de papel en una mesa de madera y ahí trabajábamos o hacíamos dibujos juntas.

Más tarde, cuando intentamos pintar con ella, lo hacíamos sobre un caballete, pero no funcionó en absoluto porque la pintura goteaba y eso le molestaba mucho a Iris, así que la dejamos intentarlo en la misma mesa que usamos para dibujar. Se puso manos a la obra inmediatamente y llenó el papel de color. Así es como empezó todo. Y enseguida me di cuenta de lo bien que funcionaba como terapia, para ayudarla con sus estados de ánimo y su comunicación.”

“Pintar no fue algo que los médicos sugirieran, aunque desearía que lo hubieran hecho. Eso es algo que han publicado mal muchos medios de comunicación. Salió porque estaba educando a mi hija en casa e intentando seguir el Programa de Educación Nacional, y hacer señales, dibujar y pintar eran para mi cosas muy importantes  que enseñar a Iris.”

Cuando le preguntamos lo que suele decir Iris sobre sus obra, su madre nos dice que “’Yummy’ parece ser su palabra favorita para algunas de sus obras, y también suelta risitas. Da saltitos de alegría y se pone a inspeccionar todas esas diminutas salpicaduras de pintura blanca.

Su madre le pone título a la mayoría de sus obras, “aunque Iris ha elegido el de ‘A-Where-Wa’. Siempre están relacionados con lo que la ha inspirado, cómo le ha hecho sentir pintarlo o la música que estaba oyendo mientras lo hacía.

Puedo ver en sus obras muchas de las cosas que fascinan a Iris, creo que tiene la capacidad de ver o darse cuenta de las cosas más detalladamente. Siempre le ha interesado el agua, el movimiento o la naturaleza, y hay mucho de todo eso en sus cuadros.”

Su memoria visual es excelente y nos permite ver cómo para ella la vida se vuelve a veces abrumadora. Ahora nos es fácil comprender que cuando todo es demasiado para ella, necesita paz y tranquilidad.”

“Su arte nos ha abierto los ojos a las posibilidades que tendrá Iris en su vida, y la de otros en semejante situación: hay que dejarles seguir su “chispa” y pueden ocurrir cosas maravillosas. Creo que hay que darles a los niños tantas oportunidades como sea posible.”