Hay una palabra maravillosa llamada “monachopsis” que describe un sentimiento: la sensación sutil de estar fuera de lugar aparentemente sin razón. A pesar de eso, nos preguntamos si es nuestra culpa o del mundo que nos rodea, pero la respuesta no existe.

Así es como se debió sentir este aligator al ir marchando por un campo enorme mientras le vigilaban criaturas bípedas en extraños carritos. Aquí debajo puedes leer la historia.

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Este aligator se metió en un campo de golf

Este aligator se puso a cruzar por en medio de un campo de golf durante un torneo, mientras los golfistas lo observaban desde la seguridad de sus carritos.

Y después una bandada de gansos salvajes se puso a seguirlo

Los gansos no parecían preocupados por su seguridad, ya que seguían enfadados al reptil, graznándole sin parar

Era una auténtica persecución a cámara lenta

Parece que su número intimidaba al aligator, ya que ni siquiera intentó asustarlos y no hacía más que huir (eso sí, a su ritmo) de la furiosa bandada.

Aquí puedes ver el vídeo de la divertida persecución:

En internet les pareció un encuentro muy entretenido: