Todos los equipos deportivos profesionales se enfrentan a algo que ocurre a menudo: el nacimiento de sus hijos. La mayoría de jugadores tienen entre 20 y 30 y tantos años, que es cuando las familias suelen tener bebés. Es el caso de Augusto Lima, jugador estrella del Zalgiris Kaunas, cuya hija nació cuando el equipo se encontraba jugando unas semifinales. Decidir si Lima se perdía el partido o no, lo decidía el entrenador, Sarunas Jasikevicius.

Sarunas es padre de 2 hijos y permitió a Lima marcharse a ver nacer a su primera hija. Aún así, el Zalgiris ganó, pero durante la rueda de prensa un joven periodista, que no es padre, insistió en preguntar al entrenador sobre la ausencia de Lima. Sarunas defendió a su jugador y le dio una lección al periodista sobre valores familiares.

Y Lima publicó el domingo una foto en Instagram, presentando al mundo a su hija Alba: «Es, sin duda, el mejor regalo de mi vida,» escribió. También le dio las gracias públicamente a su entrenador en Twitter: «Hay personas y personas, entrenadores y entrenadores, pero este hombre es muy grande dentro y fuera de las pistas, gracias coach.»