Estos 20 profesionales compartieron las señales de alerta secretas que descubrieron dentro de las casas de la gente
Cuando trabajas visitando las casas de otras personas, es probable que veas muchas cosas locas. No hablamos de las encimeras sucias o de los botes repletos de basura: de vez en cuando, todos tenemos poco tiempo para limpiar. No obstante, ciertos detalles de los hogares pueden revelar algunas cosas inesperadas sobre sus dueños.
Los profesionales de servicios en el hogar son expertos en notar esta clase de cosas. Para ellos, el estado de una casa puede decir a gritos algo que solo nos llega en susurros a nosotros, la gente que no tiene ese trabajo. Para conocer qué tipo de secretos pueden esconder las casas de las personas, un usuario de las redes decidió preguntarles a estos trabajadores: “Para los profesionales que ingresan a los hogares de la gente (plomeros, electricistas, personal de limpieza): ¿Qué cosas del estado de una casa les dicen algo sobre el dueño sin que él se de cuenta de ello?”.

This post may include affiliate links.
Como electricista, me duele ver cómo la sociedad marginaliza a las mujeres mayores en cuanto a empleos y paga.
Veo más departamentos y casas con pocos muebles de mujeres solteras que de hombres solteros. En consecuencia, a ellas les cobro menos dinero. ¿Es un buen negocio? No, pero duermo tranquilo.
Soy plomero.
Todo es una señal. Si prestan atención, lo entenderán todo. Solo miren el desorden y te mostrará con exactitud quién, qué, dónde, cuándo y cómo. Un 50% de lo que las personas dicen es mentira porque no pueden asumir la verdad, pero su actitud las delata. Solía juzgarlas. Ahora, solo quiero darle un abrazo a la mayoría de la gente. La vida es dura y están haciendo lo posible para sobrevivir. Hay muchos acumuladores.
Existe un duelo colectivo que parece que todos estamos atravesando hoy en día: el anhelo de poder soltar lo falso y ser aceptados por quienes somos, incluyendo el desorden. El anhelo de ser reales.
Todos inventan un mundo en las redes sociales y no permiten que nadie visite sus casas por miedo a romper con esa imagen. He visto hogares fríos como el hielo, donde he trabajado días y jamás he oído a los esposos hablar entre sí. Otras veces, intentan contarte todos sus problemas. No se trata tanto de observar el estado de una casa para notar pistas. Solo es cuestión de dejar de hablar y escuchar, y verán que la mayoría de la gente no para de revelar cosas. Es como si las personas se aguantaran la respiración, esperando.
Nunca comería la comida de alguien que no conozco muy, muy bien. No podría contar la cantidad de veces que he ido a una casa de un millón de dólares absolutamente desagradable. He visto gente bien vestida y con buenos empleos que tenía pilas de excrementos de perro en la cocina y pisos que nunca habían sido limpiados. No se trata solo de gente pobre en remolques: existen algunas personas muy sucias y asquerosas. Nunca sabrán con seguridad quiénes son los desagradables.
Soy paramédico. La suciedad casual siempre existe: probablemente, 4 o 5 casas a las que voy son sucias o súper sucias. Recientemente, fui a una casa de pingüinos. Era de una pareja mayor, la casa estaba impecable (como si fuese un museo con personal de limpieza) y tenían pingüinos por todas partes. No tenían animales vivos, sino cientos y cientos de estatuas pequeñas, pinturas, estatuas de tamaño real, pingüinos de Lego, fotos y estatuas de pingüinos del tamaño de una persona. Apostaría a que tienen un 95% del arte de pingüinos disponible en su casa. Fue una de esas interacciones con pacientes donde, en verdad, estaba distraído por las cosas a mi alrededor y tenía que esforzarme por ignorar a los pingüinos y enfocarme en el humano con el problema médico.
En fin, una de esas personas de 65 años tiene autismo (como yo) y no lo sabe, LOL.
Solía vender pisos y hacer visitas en los hogares. Cuando se trata de desorden, he visto lo peor de lo peor. Lo peor que me pasó fue cuando hice una visita para “Jessica”. Golpeé la puerta y un niño de 8 años la abrió, junto a dos perros desnutridos que se acercaron a olerme las zapatillas. Miré y había basura y heces por todas partes; el hedor era insoportable. Le pregunté al niño dónde estaba Jessica, su mamá. Dijo: “Mi mamá está en un hospital psiquiátrico”. Le respondí que estaba bien, que dónde se encontraba su papá: “No lo sé, no ha venido en días”. Luego, el niño de 8 años pasó a mostrarme un hoyo gigante en el suelo. Fue, en efecto, el niño pequeño quien agendó la visita a nombre de su mamá. Le respondí: “Déjame llamar a mi equipo para asegurarme de elegir el piso correcto para esto”. Di unos pasos, llamé a mi gerente, le conté la situación e, inmediatamente, llamé a la policía para que viniera asistencia social. Esa fue mi última semana como vendedor de pisos a domicilio. Espero que, ahora, él esté en una mejor situación.
Entré a una casa que se veía muy bien por fuera, pero tenía cajas y cajas de cosas por todas partes. Mi ayudante le dijo al dueño: “¿Se acaban de mudar?”. Luego de un momento de silencio, el dueño respondió, avergonzado: “Vivimos aquí desde hace 10 años”. Más tarde, le dije a mi ayudante que no le preguntara a la gente cosas como esas.
Una casa impecable, con excepción de una habitación caótica, suele indicar que esa persona mantiene las apariencias, pero que, por dentro, está abrumada. Pueden leer los niveles de estrés de la gente en los rincones que ya no les importan.
Una gran cosa que noté es el aroma de las casas, si los dueños mantienen las ventanas abiertas para airearlas, etc.
Fui a muchos hogares donde puede que los dueños no tengan olfato, ya que el olor era muy viciado y rancio, incluso, es probable, con moho. Me siento mal por los hijos de esas personas, porque vi habitaciones de niños que, parecía, nunca habían sido ventiladas.
El primer trabajo que tuve luego de la universidad consistía en visitar puerta por puerta para organizaciones sin fines de lucro. En una casa a la que fui, listo para decir mi discurso, me recibió una mujer increíblemente triste. Ella y su esposo habían perdido a tres personas en eventos no relacionados en el transcurso de las últimas tres semanas, y se encontraba con el corazón partido. Me quedé un rato y terminó mostrándome su gran colección de Vulcano y armas de El señor de los anillos, Shakespeare traducido al vulcano, figuras gigantes de personajes de El señor de los anillos y más cosas así. En otro sitio, conocí a una mujer encantadora, pero había un intenso olor a musgo. Resultó que muchos de sus muebles tenían hoyos para que sus hurones pudieran meterse y salir de los cajones y más. Ambas eran personas súper amables.
Cuido animales. Una de las maravillas de ello es que puedo ver cómo vive la gente. Duermo en sus camas y uso sus refrigeradores. Por suerte, me tocó una sola casa muy mala: la limpié cuando llegué y, de nuevo, al irme. En el resto, solo había suciedad “normal”.
La mayoría de la gente no limpia su refrigerador, raramente detrás del grifo del fregadero y casi nunca debajo del asiento del inodoro. Incluso, he tenido gente que no había cambiado las sábanas cuando llegué. En promedio, la mayoría de la gente no es tan limpia como dice serlo.
Hace algunas semanas, fui a una casa para reemplazar unas líneas de drenaje debajo del fregadero. Abrí el gabinete y salieron unas 100 cucarachas. De inmediato, me puse de pie y les dije que no podía hacer el trabajo hasta que arreglaran el problema de las cucarachas. No comprendieron por qué tener cucarachas debajo del fregadero del baño era un problema y, en verdad, parecía que no sabían qué hacer con ello.
Quienes tienen los hogares más limpios suelen disculparse por “el desorden”, mientras que aquellos con las casas más sucias, olorosas y repletas de cosas ni siquiera parecen mostrar vergüenza por la forma en la que viven.
Uno ve muchas personas con problemas mentales sin tratamiento, como acumuladores y depresiones severas. Recientemente, fui a un apartamento donde toda la alfombra estaba mojada: tenía heces y orina de tres perros por todas partes. Lo marqué como un peligro y no trabajé allí.
Mucha gente aquí comentó lo desagradable que es la gente. Pero hay otras personas que solo son extrañas.
Fui a la casa de alguien (soy personal de mudanza) y todo era rosa: el piso, las paredes, el techo, los muebles, su ropa, etc.
La excepción fue la habitación: era verde lima.
Y yo queriendo poner toda mi habitación rosa pensando que si muchas chicas lo hacen por qué yo no ¿entonce toi loca?
La cantidad de coches y cortacéspedes inutilizables que están en el patio delantero pueden ser señal del desorden que hay dentro.
Alguna vez me he equivocado, pero, en general, esta es una gran señal.
Trabajo como auditor de energía en el hogar. Cuando lo primero que un dueño me dice es: “No soy un acumulador”, sé que, durante las próximas dos horas, presenciaré un espectáculo.
Todo esto me está haciendo sentir mejor, ya que, más tarde durante esta mañana, vendrá alguien a trabajar aquí. Tengo algunos papeles en la encimera, dado que estoy envolviendo regalos de Navidad, pero eso suena bien comparado a las heces en el suelo y los olores extraños.
Te da tiempo a envolver los regalos y recoger los papeles de la encimera si "más tarde durante la semana" irá alguien por tu casa
Soy electricista en una pequeña ciudad rural de Texas. Una cosa que siempre he dicho es que solo porque seas pobre no significa que debas ser vulgar.
Solía ser repartidor de muebles y electrodomésticos y uno de los puntos fuertes de la tienda es que nos llevábamos los muebles viejos gratis.
Las casas en las que la gente fumaba eran las peores. Reemplazamos un sofá de un cliente y, cuando movimos el viejo sillón de la pared, quedó un contorno casi caricaturesco del mueble. La línea fue creada por años de humo de cigarrillo. Las paredes eran blancas, pero habían quedado teñidas de amarillo, como esperarían. Pensar en lo que eso le hace a alguien por dentro es más que desagradable y triste.
