Este fotógrafo pidió a padres e hijos que se tomaran de la mano en 15 países, y los resultados son profundamente emotivos
Tomarse de la mano es uno de los gestos humanos más sencillos, pero puede tener una carga emocional asombrosa. Puede calmar el miedo, expresar protección, comunicar amor sin palabras o acortar distancias que han existido durante años. Sin embargo, entre padres e hijos, ese gesto suele desaparecer con la edad, reemplazado por apretones de manos, asentimientos, silencio o la suposición tácita de que el afecto ya no necesita expresión física. Eso es lo que hace que el proyecto "Padre e Hijo" del fotógrafo Valery Poshtarov resulte tan inesperadamente poderoso. En sus retratos, hombres adultos que no se han tocado con ternura en años, a veces décadas, son invitados a simplemente tomarse de la mano de nuevo. El resultado revela emociones que muchos de ellos nunca aprendieron a articular en voz alta.
Lo que comenzó como una idea profundamente personal, fotografiar a su abuelo de 95 años tomado de la mano con su propio padre, evolucionó lentamente hasta convertirse en una serie internacional de retratos que explora la masculinidad, la intimidad, la herencia y la vulnerabilidad emocional a través de las generaciones.
Más información en: poshtarov.net | Instagram | libro
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Passy, Francia, 2025
Doğançai, Turquía, 2023
Agarak, Armenia, 2023
En las fotografías de Poshtarov, padres e hijos aparecen juntos en pueblos, costas, hogares y calles de ciudades de 15 países, y su lenguaje corporal transmite historias que las palabras rara vez logran explicar. Algunos participantes aceptaron el gesto de inmediato, mientras que otros dudaron, rieron nerviosamente o mostraron visible incomodidad ante la cercanía física. Esa tensión es precisamente lo que confiere a la serie su profundidad emocional.
Anzio, Italia, 2024
Bistritsa, Bulgaria, 2023
Gveleti, Georgia, 2023
Nacido en Bulgaria en 1986, Poshtarov creció en un hogar donde el arte y la poesía marcaban la vida cotidiana, guiado por un padre artista y una madre poeta. Tras estudiar en la Escuela Nacional Superior de Artes de Varna y posteriormente en la Sorbona de París, desarrolló una obra reconocida internacionalmente centrada en la memoria, la identidad y la conexión humana. Sus proyectos documentales a largo plazo se han exhibido en Europa, Asia, Norteamérica y Australia, obteniendo reconocimiento por su sensibilidad emocional y su minuciosa observación. Una de sus obras más conocidas, "El último hombre en pie en las montañas Ródope", documentó la desaparición de comunidades rurales en 985 pueblos a lo largo de 14 años y posteriormente pasó a formar parte de colecciones como las del MoMA de Nueva York y el MEP de París.
San Marino, 2024
Mala Rechica, Macedonia Del Norte, 2024
Orla, Serbia, 2022
A través del proyecto "Padre e Hijo", Poshtarov explora cómo la masculinidad, la religión, las tradiciones familiares y las expectativas culturales dan forma a las relaciones entre hombres en Albania, Armenia, Bulgaria, Francia, Georgia, Grecia, Italia, Malta, Montenegro, Macedonia del Norte, San Marino, Serbia, Eslovaquia, Suiza y Turquía. A pesar de las diferencias de idioma, geografía y costumbres, las fotografías revelan algo universal: el amor entre padres e hijos se siente profundamente, pero rara vez se expresa directamente. Al dejar cada retrato abierto a la interpretación, Poshtarov invita a los espectadores a aportar sus propios recuerdos y emociones a la obra, transformando el proyecto de una serie de retratos en una hermosa reflexión sobre la conexión, la herencia y la frágil necesidad humana de sentirse cerca unos de otros.
