¡Hermoso Bobby! Este pobre chico tenía un dueño en Bali, pero estaba en tan malas condiciones que su propietario accedió a entregarlo y gracias a Dios que lo hizo. Desde el principio, sospechamos que Bobby era un golden retriever, pero era difícil saberlo: era piel y huesos y le faltaban grandes trozos de pelo.

Llevamos a Bobby al veterinario y descubrimos que tenía una afección cutánea terriblemente molesta y un parásito en la sangre, lo que explicaba su estructura esquelética. Este dulce chico fue puesto en una casa de acogida donde su cuidador trató de engordarlo.

Más información: missionpawsible.org | Facebook | Instagram | twitter.com | youtube.com

Cuando Bobby fue rescatado de su descuidado dueño, estaba en un estado terrible

Poco a poco, su pelaje empezó a crecer de nuevo y empezó a parecerse cada vez más al precioso golden retriever que era. Sin embargo, la piel de Bobby nunca se curó del todo y hoy sigue sufriendo. Esto se debe a que muchos perros de razas occidentales no son aptos para el clima de Bali. El clima aquí es encantador para los humanos, pero para los perros puede ser demasiado caluroso, duro y húmedo y puede ser un caldo de cultivo para las bacterias. El perro autóctono de Bali es una raza resistente y se ha adaptado a lo largo de las décadas.

El propietario decidió finalmente entregar a Bobby a los profesionales, para que pudieran cuidarlo adecuadamente

Al pobre cachorro se le diagnosticó un parásito en la sangre y una grave e incómoda afección cutánea

Sano y salvo (¡aunque no le gustaba el cono!) en una casa de acogida

Entonces Bobby finalmente encontró una dueña atenta y cariñosa

Muy pronto, Bobby encontró su hogar definitivo y fue adoptado por una cariñosa mujer que vivía junto a la playa. Hoy en día, puedes encontrar a Bobby corriendo por las arenas de Bali, moviendo la cola, tan feliz como puede ser.

En su hogar definitivo, comenzó el largo viaje hacia la recuperación

Bobby es un perro adorable y muy fotogénico

¡El primer viaje de Bobby a la playa!

Con el paso de los meses, era un perro casi completamente sano

Y finalmente, se convirtió en el golden retriever que siempre estuvo destinado a ser

Para ayudar a más perros como Bobby, tenemos la misión de construir el Centro de Curación, un lugar donde los perros maltratados, abandonados y enfermos puedan encontrar un respiro y finalmente curarse. ¡Si quieres apoyarnos, por favor, haz una donación!