Rebecca Szeto vive en San Francisco y usa brochas de pintura para crear sus obras, pero seguro que no te imaginas cómo las usa exactamente. En vez de pintar con ellas, se dedica a tallar los extremos de los que ya ha usado y las convierte en refinadas y maquilladas damas del Renacimiento. Las cerdas coloridas de la brocha se convierten en las fibras de sus elegantes vestidos.

“Estas obras juegan con las nociones de reformas la belleza y el valor”, escribe Szeto. “Uso materiales humildes, producidos en masa y que no duran mucho, inspirados por mi experiencia como pintora imitando texturas.”

Más información en: rebeccaszeto.com (v: lustik)