Conozcan a Siera Bearchel… una de las influencers más queridas de internet, emprendedora ¡y top 9 en el concurso Miss Universo! Aunque su encantadora sonrisa no es lo único que llama la atención de la gente: también es una madre estupenda que, mientras cría a su pequeña hija Lily, comparte sus aventuras junto a ella con sus 187,1 mil seguidores en TikTok.

Hace poco tiempo, uno de sus vídeos en la plataforma se volvió viral hasta el punto de conseguir 2,3 millones de “me gusta”; en él compartió su experiencia al notar que las personas trataban a su hija de dos formas muy distintas dependiendo si pensaban que era un niño o una niña. “Desde que me di cuenta de ello, no pude dejar de notarlo”, así comenzó a relatar este nuevo descubrimiento para sus seguidores.

Resulta ser que, cuando la gente piensa que Lily es un niño, tienden a halagar sus capacidades y fuerza pero, tan pronto como la ven vestida en colores rosados, no tardan en destacar su aspecto y estilo. ¡La situación no puede volverse más sexista!

Más información: SieraBearchell.com

Hace poco, esta madre se volvió viral en Tiktok por compartir una observación que hizo cuando la gente se dirigía a su hija pensando que era un niño

@sierabearchellHave you ever noticed this?! ?#morethanpretty♬ original sound – Siera Bearchell

Image credits: sierabearchell

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Resulta ser que, la gente suele halagar la apariencia de su hija cuando piensan que es una niña pero, en cambio, le hacen cumplidos por su fuerza si asumen que es un niño

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La primera infancia es la fase más importante del desarrollo en la vida de una persona. En ella es donde se adquieren las habilidades cognitivas, sociales y emocionales que luego influenciarán sus logros educativos, salud y bienestar.

Este momento es crucial para comenzar a formar nuestras identidades y la forma en la que nos proyectamos en el mundo. Además, es durante estos primeros años que los niños y niñas comienzan a entender aquellos roles y estereotipos de género que la sociedad ha decidido imponerles. A menudo, esto proviene de las personas más cercanas: padres, tutores, miembros de la familia y maestros… son los adultos quienes les enseñan de qué forma niñas y niños, hombres y mujeres deberían comportarse o no.

Con frecuencia, los adultos no piensan mucho sobre esas “reglas tácitas” que influyen directamente sobre la forma en la que un niño se percibe a sí mismo y ante los demás así como también su rol en la sociedad… y, suele suceder, que estas reglas son muy restrictivas para las niñas en particular. Este proceso de discriminación de género puede considerarse también como una “programación” temprana en un momento en que el niño se encuentra más vulnerable y en el que suceden los procesos de socialización del género.

Tristemente, a menudo la discriminación de género se transmite de generación en generación y muchos adultos no ven nada malo en dirigirse a niños y niñas de formas muy distintas y, a veces, totalmente opuestas.

Y esto es lo que dijeron los usuarios sobre los comentarios de Siera