La gente se vuelve muy creativa a la hora de enfrentarse a conductores cabr*nes, pero este londinense tan maleducado fue tan molesto que necesitó llevarse una lección que no olvidaría nunca. No solo robaba la misma plaza de aparcamiento día tras día, también ignoró los varios avisos que le dejó el dueño legal de esa plaza.

No hace falta decir que esa persona no estaba muy contenta con ese “visitante”, así que planeó una venganza salvaje. Aquí debajo puedes leer cómo salió todo, contado por el propio dueño de la plaza de aparcamiento. Cuéntanos en los comentarios si te parece bien la venganza o fue excesiva.

Hay un lugar especial en el infierno para aquellos que roban las plazas de aparcamiento, pero este hombre se merece el peor de todos

Créditos de la imagen: Timo Newton-Syms (no es la foto del suceso real)

No solo robaba la misma plaza de aparcamiento día tras día, también ignoró los varios avisos que le dejó el dueño legal de esa plaza