El actor y ganador de un Oscar, Robin Williams, falleció el 11 de agosto de 2014. Pero su muerte sigue dando que hablar. Hace poco, el usuario de Imgur Nonameisthatfrench publicó lo que pensaba, diciendo que “tenemos que dejar de usar el caso de Robim Williams para crear conciencia sobre el suicidio”, y se volvió viral inmediatamente. La mayoría de lo que presenta viene de una publicación de la revista “Neurology”, escrita por la viuda del actor, Susan Schneider Williams.

Titulada “El terrorista dentro del cerebro de mi marido“, esta publicación personal proporciona una explicación detallada sobre lo que Robin sufría. “Robin siempre será un gran espíritu dentro del cuerpo de un hombre normal con un cerebro humano. Le ocurrió ser ese 1 entre cada 6 que se ven afectados por enfermedades cerebrales.” (Imagen de Facebook: Rune Hellestad )

Hay que dejar de usar el caso de Robin Williams para crear conciencia sobre el suicidio

Image credits: Peggy Sirota

“Robin estaba perdiendo la cabeza y se daba cuenta de ello. ¿Imaginas el dolor que sentía mientras notaba cómo se desintegraba? ¿Por culpa de algo que ni entendía ni cuyo nombre conocía? Ni él, ni nadie podía detenerlo. No había cantidad de inteligencia o de amor que pudiera contenerlo.”

Sufría demencia con cuerpos de Lewy. No se suicidó espontáneamente a causa de su enfermedad mental, fue una eutanasia autoinfligida

On May 28th, Williams was diagnosed with Parkinson disease. “When we were in the neurologist’s office learning exactly what this meant, Robin had a chance to ask some burning questions. He asked, “Do I have Alzheimer’s? Dementia? Am I schizophrenic?” The answers were the best we could have gotten: No, no, and no. There were no indications of these other diseases. It is apparent to me now that he was most likely keeping the depth of his symptoms to himself.”

But that wasn’t the end of it. Throughout his battle, Robin had experienced nearly all of the 40-plus symptoms of Lewy body disease (LBD). “Robin’s was one of the worst LBD pathologies [medical professionals] had seen and that there was nothing else anyone could have done.”

“But would having a diagnosis while he was alive really have made a difference when there is no cure? We will never know the answer to this. I am not convinced that the knowledge would have done much more than prolong Robin’s agony while he would surely become one of the most famous test subjects of new medicines and ongoing medical trials. Even if we experienced some level of comfort in knowing the name, and fleeting hope from temporary comfort with medications, the terrorist was still going to kill him. There is no cure and Robin’s steep and rapid decline was assured.”

“The massive proliferation of Lewy bodies throughout his brain had done so much damage to neurons and neurotransmitters that in effect, you could say he had chemical warfare in his brain.”

“After months and months, I was finally able to be specific about Robin’s disease. Clinically he had PD, but pathologically he had diffuse LBD. The predominant symptoms Robin had were not physical—the pathology more than backed that up. However, you look at it—the presence of Lewy bodies took his life.”

El 28 de Mayo diagnosticaron Parkinson a Robin. “Estábamos en la oficina del neurólogo y él preguntó si tenía Alzheimer, demencia o esquizofrenia. Le respondieron que no, que nada indicaba que sufriera esas otras enfermedades. Ahora está claro que lo más probable es que ocultara los demás síntomas de los demás.”

Pero ese no es el final. Durante su batalla, Robin experimentó casi todos los cuarenta y tantos síntomas de la enfermedad. “Su caso era una de las peores patologías de este trastorno que los profesionales médicos hayan visto, y no había nada más que nadie pudiera hacer.”

“No sabemos si el diagnóstico apropiado habría marcado la diferencia, ya que no tiene cura. Nunca sabremos la respuesta, pero creo que solo habría prolongado su agonía mientras se convertía en un famoso sujeto de pruebas para nuevas medicinas y tests médicos. Iba a morir igualmente. No había cura y empeoraba rápidamente.”

“Los cuerpos de Lewy habían dañado tanto sus neuronas y neurotransmisores que se podría decir que había una guerra química en su cerebro. Tras meses y meses, supe más específicamente sobre su enfermedad. Sus síntomas predominantes no eran físicos. Sin embargo, ya lo veis, la presencia de cuerpos de Lewy fue lo que acabó con su vida.”

La gente tenía mucho que decir sobre el caso de Robin