ADVERTISEMENT

Este trabajo de la diseñadora Anouk Wipprecht puede colocarse al filo de la moda y la tecnología, ya que experimenta con las posibles formas en las que estos dos campos puedan aprender y beneficiarse el uno del otro. Este último proyecto es un asombroso vestido robótico con un exoesqueleto impreso en 3D que responde e interactúa con los alrededores de quien lo lleva. Realmente, hace cuestionarse cuáles pueden ser los límites de la moda y la tecnología.

ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT

El vestido tiene 20 sensores que monitorizan la proximidad de quien lo lleva y sus niveles de estrés. «Si alguien se aproxima a quien lleva el vestido de forma demasiado agresiva, las patas mecánicas se colocan en posición de ataque», explicó Wipprecht . «Si se aproximan al sistema en circunstancias más tranquilas, el vestido puede hacerte señas para que te acerques con movimientos suaves y sugerentes.»

Los sensores y las patas mecánicas funcionan gracias a una plataforma Intel Edison, que es un procesador diminuto diseñado para aplicaciones con tecnología integrada, como este vestido. ¡No te pierdas el vídeo más abajo para verlo en acción!

ADVERTISEMENT

Más información en: anoukwipprecht.nl | Facebook (h/t: laughingsquid)

RELATED:

    ADVERTISEMENT
    ADVERTISEMENT